Gracias a la acción combinada de la niacinamida y el salicilato de sodio, este exfoliante facial proporciona un efecto peeling suave que ayuda a purificar los poros y afinar el relieve cutáneo, dejando la piel más lisa, fresca y radiante.
Enriquecido con Agua Termal de Avène, reconocida por sus propiedades calmantes y anti-irritantes, brinda confort inmediato durante la exfoliación y ayuda a reducir la sensación de tirantez.
Su textura cremosa y suave resulta ideal para todo tipo de pieles, especialmente pieles sensibles.
Su fórmula biodegradable y respetuosa con el medio ambiente convierte a este exfoliante facial en una excelente opción para incorporar a la rutina semanal de limpieza profunda y renovación celular.
